viernes 23 de enero de 2009

Cat on a Hot Tin Roof (1958)



Dirigida por Richard Brooks

Escrita por Richard Brooks y James Poe basado en la obra de teatro escrita por Tennessee Williams

Con
Paul Newman como Brick
Elizabeth Taylor como Maggie, la gata
Burl Ives como Big Daddy
Judith Anderson como Big Mamma
Jack Carson como Gooper
Y
Madeleine Sherwood como Mae


Maggie (Elizabeth Taylor) se pregunta que ha hecho mal para que su marido, Brick (Paul Newman), ya no quiera besarla, tocarla y hacer el amor con ella. Inmediatamente, Maggie saca sus garras y le recuerda a Brick a su amigo de toda la vida que ahora esta muerto, Skipper. Brick, al volver al recuerdo y tener un dolor en su alma que el alcohol no ha podido ahogar, coge su muleta y trata de alejar a la gata en calor con ella, todo terminando en electrizantes consecuencias. Esta es una de mis escenas favoritas de “Cato n a Hot Tin Roof”, la adaptación del director Richard Brooks de una de las obras más polémicas de Tenesse Williams (Haciendo un lado a “Un Tranvía Llamado Deseo” y al film “Baby Doll”, curiosamente, ambas dirigidas por Elia Kazan).


“Cat on a Hot Tin Roof” se centra en la codicia de varios personajes que rodean a Big Daddy (Burl Ives, quien represento a este mismo personaje en la obra original). Todos saben que Big Daddy se esta muriendo y toda la familia se reúne para saludarlo, darle la bienvenida y sacar, por supuesto, un buen trozo de pastel. Hagamos de cuenta que vamos hacer una cuenta de personajes genealógicamente hablando. El matrimonio de Big Daddy y Big Mamma, el cual tuvo dos hijos: Gooper, un abogado que esta casado con Mae y tienen como veinte mil hijos (Y todos fastidiosos) y esta el otro hijo, Brick (Bellisimo Paul Newman), un futbolista que esta casado con Maggie (Bellisima Liz Taylor). Son básicamente estos seis personajes. Williams, en su planteamiento original, no necesita de más – ya veremos porque. La trama se desenvuelve, aunque primariamente en la recibida de Big Daddy, básicamente se esparce entre la problemática relación de Brick y Maggie. Brick esta harto de la hipocresía de su familia, de la molestia que la ha otorgado su esposa y además, de andar con una pierna enferma. Maggie quiere al viejo pero no tampoco quiere que la otra pareja (La del abogado) se quede con todo el dinero, ya que son mas mojiGATOS y tras del hecho, coloquialmente lo digo, lambones. Pasemos inmediatamente a esta pareja. Gooper y su molesta esposa siguen y siguen molestándose creando cualquier treta para encantar a Big Daddy para que le de su herencia. Finalmente Big Daddy y Big Momma, quienes, a pesar de tener un matrimonio duradero, los sentimientos nunca han sido tan claros como ahora. Si hay problemas.

“Cat on a Hot Tin Roof” se centra en problemas familiares. En un ambiente candente, la obra se centra en las mentiras. Esta es una obra sobre las mentiras. La gran mentira causada por el asedio de la herencia, la gran mentira que Brick hace sobre si mismo y sobre su relación con Maggie y la mentira que causa la arrogancia sobre el amor en la relación los padres. La obra que dejo Williams pone en juego a seis parejas (Me recuerda mucho a esa maravillosa tragedia de Renoir, Las Reglas del Juego) y hacen cada una sea el reflejo de ellas mismas. Las tres parejas viven la mentira. Ahora bien, el objetivo es claro: Condenar la codicia humana. Aquí todos asedian a Big Daddy, unos desean su dinero, otros simplemente desean dejar de verlo. Extraño, la enfermedad del padre es la responsable de poder unir los cabos sueltos que ha propuesto la hipocresía.


La primaria pareja - y mas central -, aunque radicada en la relación de los padres, es la de Newman y Taylor quien además, es la responsable de dar todo el espíritu a la obra- y claro esta, también la causante de la rasquiña de los puritanos norteamericanos. Era claro que “Cat on a Hot Tin Roof” no podría tener tan buena suerte, tal como paso con “A Streetcar Named Desire” y “Baby Doll” (Repito, casualmente dirigidas por Elia Kazan, quien ya estaba causando como salpullidos gigantescos con “Gentleman´s Agreement” –la caza de brujas hacia su labor). El código de decencia, por supuesto, no podía pasar por alto que el personaje principal, Brick, era un alcohólico homosexual. Entonces la película tuvo que recortar al personaje. Brick, hablando generalmente, es un futbolista alcohólico y que no toca a su mujer porque ella fue la responsable del suicidio de su amado. En la película, la censura creyó haberlo arreglado con la palabra “amigo”. Podria decirse que se ha perdido uno de los objetivos de la obra original y yo diria lo mismo si el guión escrito por el propio Brooks y, por supuesto, Newman no intentaran hacer lo posible para suscitar correctamente al personaje: Las líneas claramente traducen con otras palabras la verdadera situación y Newman, bueno, ¿Quién mas hacia un trabajo como él? A pesar de no ser el musculoso Marlon Brando – o como cualquier otro macho que usualmente es usado para algunos montajes de la obra – él hacia su trabajo y se nota que hace todo lo posible para que Brick explote sus reales sentimientos sobre su compañero.

El Elenco

Luego, claro esta, tenemos a la gata, la candente Elizabeth Taylor. Maravillosa, explosiva y una de los mas grandiosos personajes que ha tenido el cine Norteamericano. Su actuación como la gata es inolvidable. Trae a la pantalla todo lo que su personaje debe ser: Desesperado, confundido y enfermizamente enamorado. Increíble que ese trabajo tan perfecto se hubiera consumado teniendo tiempos tan duros en ese momento. Su esposo acababa de morir en un accidente. Relatos detrás de cámaras cuentan que el trabajo era único, pero que ni una sonrisa se asomaba por la bella boca de la actriz. Ahora es uno de sus personajes mas recordados. Estos dos personajes, traídos por una pareja de actores excepcionales, tal vez una de las mejores uniones que ha tenido el cine Norteamericano, es en donde desemboca todo el asunto. Big Daddy es la fuente de codicia pero es un elemento importante para sacar la verdad a flote y poder solucionar las cosas.


Si bien “Cat on a Hot Tin Roof” no deja de tener sus pequeños problemas, ocasionados por un final feliz poco creíble, el montaje del film es electrizante, además tiene a una de las mejores parejas jamás filmadas y no deja de tener el espíritu principal de la obra de Tennessee, es una obra sobre las mentira. Curioso es, que sea siga el contexto a una obra similar pero más sencilla, “El Gato y el Canario”, dirigida por Paul Leni. Esta última también tiene personajes egoístas e hipócritas y aunque esta ultima sea una comedia de horror slapstick, nadie puede negar que puede depender una de otra. Ambas tienen gatos.


Vea el trailer aquí

Metrocolor. Ingles. 108 Minutos.

Producida por Lawrence Weingarten para la M-G-M. Estados Unidos.

1 comentarios:

pe-jota dijo...

Una película impresionante, no solamente por la excelente dirección sino por un reparto actoral que cumple con creces con sus interpretaciones ahondando en el aspecto psicológico de los personajes.