
No se si, así como DEEP THROAT obtuvo el titulo del “Ben-Hur del Porno”, el SAILOR IN THE WILD pueda ser llamado el “Deep Throat del porno gay”. Tal vez sea algo retórico. No es porque sea gay no quiere decir que no pueda obtener un titulo tan grande como lo sería BEN-HUR (Supongo, por supuesto, que el famoso épico de William Wyler), sino que, por cuestiones cronológicas, la popularidad (Es decir, la heterosexualidad convencional) y la controversial importancia que obtuvo el famoso producto de Gerard Damiano en los años 70s – de la cual habremos de darle cabida aquí en algún momento -, me parece que el titulo no solo es apropiado, sino que le da justificación a la existencia de este pequeño articulo.
Retomemos los primeros tres títulos que he mencionado. Ahora me han dado ganas de olvidarme de lo cronológico, de la popularidad, la controversia y la heterosexualidad convencional. Practiquemos algo de matemática: Si DEEP THROAT es considerado el BEN-HUR del Porno y si al final he decidió otorgarle el titulo a SAILOR IN THE WILD de ser el DEEP THROAT del porno gay. Entonces SAILOR IN THE WILD es definitivamente el BEN-HUR de algo. Finalmente, mi ejercicio de lógica matemática parecería haber tenido una falla. No la tiene. Solamente halle que si, la sustancia intencional de mi articulo es elevar a SAILOR IN THE WILD a la importancia de genero de DEEP THROAT supongo que, para que sea un resultado matemático autentico, sencillamente deberé objetar la palabra “gay” de la palabra “porno”. Finalmente, consecuente con el ejercicio, SAILOR IN THE WILD es el BEN-HUR del porno. Después de esta retórica, decidí que el problema matemático tenía poca importancia y que aún así me complicaba mucho. Así que finalmente decidió ponerle de titulo a este articulo “Solo tu puedes prevenir incendios forestales”, basado en la camisa que el marinero Brian Thompson le regala al guardabosques Bill Henson.
Bien. Ya solucionada la atípica retórica antes planteada, podemos entrar, sin retórica, al tema. SAILOR IN THE WILD es, (Si la antigua retórica no les dijo nada al fin y al cabo) una de las películas pornográficas gay mas famosas del sub-genero (Interesante en cuantas cosas puede dividirse un genero como este, supongo) pero no por ser la primera y la mas controversial. Al igual que la pornografía heterosexual, los años 70s también estuvo plagada de una alternativa. Recordemos que una década antes, la contracultura (Nada mas acabamos de pasar a Mayo del 68´) abrió las puertas a que la sexualidad encontrara nuevos rumbos de expresión – evitando toda clase de blue movies prohibidas de décadas anteriores – y la cultura gay, mas underground que nunca, no podía quedarse atrás. Estrellas como el recién fallecido Jack Wrangler (Una de sus películas, NAVY BLUE, es una bizarrada disco muy especial), sería una de los varios iconos y mitos que se abrirían poco a poco (Espero no empezar otra comparación entre Linda Lovelace y Jack Wrangler, porque ahí puedo hablar de interesantes pero atípicas diferencias con el tema respectivo).
El director William Higgins fue el primer nombre que salio a relucir como maestro del subgénero. Inclusive muchas de sus películas, que siguen siendo favoritas de video clubs, tienen una marca que las identifica. Podria decirse, que Higgins puede ser demonizado como una especie de autor, pero cuando la pornografía es un negocio en busca de continuo lucro, puedo dudar en poder darle ese honor a Higgins. A pesar de todo, el nombre llama al pionero y hay toques de dirección que son imposibles de opacar: Los sitios soleados, bien iluminados, los close-ups exagerados y la cámara lenta en el climax final de cada escena. SAILOR IN THE WILD tiene una trama peculiar pero típica de la nostalgia ochentera. Un joven marinero (Brian Thompson) anda paseando por el bosque. Se cruza con un alto, musculoso y apuesto guardabosques (Bill Henson). En el día, ambos, creyendo que van por caminos separados, el guardabosques baja al río y juega desnudo con su cuerpo mientras que el marinero le observa. Luego, el marinero camina y decide bajar al río hacer exactamente lo mismo. Luego se cruza con unos amigos que lo dejan quedarse en su cabaña. Los tres hacen su deber. Luego, el guardabosques, preparado para un picnic, va con el marinero a obtener un masaje y juegan los dos a la sombra de las gigantes rocas de la montaña. Después el marinero sigue su camino y tiene todavía más sexo, aunque el resto de la película también se centra en otros personajes.
Es interesante, primero, recordar la primera discusión del principio en donde obtuvimos el termino “heterosexualidad convencional”. Todos los personajes, de lo poco en lo que se han preocupado en construir, es en denotar que todos, absolutamente todos son heterosexuales. Actúan como buddies y, cuando llegan a tener sexo o, son inducido a ello (De hecho, en la escena de la cabaña, la primera reacción del marinero es de asco, pero luego este teniendo sexo con los otros dos tipos – no hay que quejarse por supuesto) o cuando van a tenerlo, lo hacen por curiosidad. La risa es inevitable, porque es impensable que ni en los mejores de los mundos un hombre correctamente heterosexual pudiera comportarse así - sea por curiosidad o por gusto. El porque los personajes tienen que tener esas características no son más que consecuencias de lo convencional. Es pura representación de lo correcto (Heterosexualidad) y como es corrompida por un acto que debe mantenerse en las sombras (Homosexualidad). Aunque ahora la curiosidad en la realidad es un prototipo gastado de moda, la curiosidad en la pornografía gay y en esta misma película, no son solo sino la representación de la diferencia que alterna al conservatismo vil de la época. Es una actitud netamente underground y con razón.
De lo demás de la película no puedo decir mucho de todos modos. El protagonista Thompson es joven, no es musculoso y a pesar de eso desemboca encanto y supongo que lo mismo pasa con Henson quien es un hunky sensual que atraerá a cualquier fetichista por los uniformes y, los 40 primeros minutos (Tal vez evitando el sexo en la cabaña) tienen un encanto, sureño y de nostálgicos ochentas con un aire seductor que, incluso me impresiono. Además de que la acción en cuestión entre Thompson y Henson – a pesar de que este ultimo tiene un acento que lo hace parecer en realidad como un idiota y pretencioso – tienen algo muy extraño. Higgins trata en la escena de recrear una tensión casi realista, quitando la música, dejando el sonido del bosque y dejando que los personajes digan cosas que un personaje estereotipado de un porno, supongo, diría. Son momentos de incluso, entretenimiento, burdo, barato, voyerista y con animo de lucro, pero a la vez diferente e, incluso, subyacente al erotismo. Sin embargo después el guarda bosques se va y el marinero lo olvida y empieza acostarse con una cantidad de hombres supuestamente heterosexuales. La película, como tiene que ser la pornografía, no le interesa ni la trama, ni sus personajes. Se vuelve repetitiva y aburrida.
SAILOR IN THE WILD sin embargo, merece ser recordada más allá de las demás. Hay múltiples clásicos de este subgénero como la aburrida, aberrada CLASS REUNION (Que tiene a una orgía continua de 1 Hora) ó la famosa BIG GUNS también de Higgins, ó los clásicos con estrellas como Jeff Stryker ó Aiden Shaw (Poeta gigolo, simbolo sexual à la Wrangler que se haria conocer en los 90s) o harían para estudios famosos como Falcon o para otros renombrados directores como Kristen Bjorn y Steve Scarborough. Sin embargo aca entramos a otra área, la del video, que ya se pordebajea lo cinematográfico y realza mas las intenciones económicas del negocio. Pero, así como en DEEP THROAT pueden haber casos paralelos con el mercado heterosexual, SAILOR IN THE WILD se ha convertido, incluso en el día de hoy, en uno de los pornos favoritos del mundo rosa y, se quiera o no, el mismo producto tiene connotaciones históricas importantes para la misma cultura – y, por mi, adorada nostalgia, la cual es básicamente mi propio interés por este mismo titulo- a pesar de que sea un producto fraudelesco y burdo como todo lo demás. Ahí si, hay que aceptarlo. DEEP THROAT y SAILOR IN THE WILD comparten esa misma característica. Y dudo que la obra de Wyler tenga cabida en ese montón.
NOTA: Según la IMDB, el titulo, aunque tuvo seguramente mayor resonancia en el mundo del video, la película obtuvo una X en Certificación tanto en Estados Unidos como en Australia, lo cual quiere decir que fue estrenada teatralmente en estos dos países el respectivo año. Ya una costumbre extraña incluso ya cuando aparecerían los primeros productos Falcon y empezaría al video manía pre-AIDS.
Del jueves 25 de junio hasta el lunes 29 de junio, LOS 2 HUMANOS hará un recorrido a algunas cintas importantes del cine LGBT llevando las vísperas al famoso día del orgullo Gay, que, aunque no apoyo por pretencioso, he de ser justamente anímico a la festividad.
SAILOR IN THE WILD – Dirigida por William Higgins – Reparto: Brian Thompson, Bill Henson, Leo Ford, Rick Donovan. Producida por Catalina. Estados Unidos, 1983. Color. Ingles. 100 Minutos.